ENLACES DE PRENSA
CRÍTICAS A LA "LULÚ" DE ALBAN BERG EN EL TEATRO REAL
La atracción de los contarios. Alberto González Lapuente (ABC, 30/09/09)
Acaba de inaugurarse la temporada del Teatro Real organizada alrededor de la mujer en el mundo de la ópera para lo que se anuncia la visita de ,Theodora,,, ,Jenufa,,, ,,Salomé,, y otras grandes. Sólo queda disfrutarla, o eso cabía pensar antes de descubrir que la primera invitada, ,Lulú es mujer que siempre tuerce el deseo. Elimprevistloo firmae l director Christof Loy, autor de una singular puesta en escena que ha dividido a los espectadores del estreno y obliga a tomar partido. Algunos comentarios, ideas preconcebidas, han hablado (falsamente) de versión concierto por la sintética sustancia del escenario. Efectivamente, el rectángulo blanco del suelo, el muro acristalado de fondo que sutilmente avanza y atrasa, y la circunstancial presencia de algún elemento corpóreo parece más proclive a la imagen congelada de máscarasc antanteqsu ea la narración de una historia plagada de seres abocadosa lo sanguinolento. Pero lo sutil no puede confundirse con lo escaso. La minuciosa coreografía que mueve a los personajes, el buen acabado de una iluminación bien dibujada que también prefiere plasmar antes que explicar, la coherenciad el vestuario y el uso proporcionado del espacio demuestran que hay un complejo trabajo de fondo. Lo estricto y geométrico actúan, en este caso, comof iltrode todo lo decorativo que hay en la obra, una forma de hacer transparente el agónico jadeo que bulle en la magistral ópera de Berg. Y eso está conseguido. Y se realiza con autoridad, resolviendo brillantemente el difícil encuentro entre estéticas contrapuestas, de un lado el carácter expresionista de la obra y del otro un escenario que lo niega a través de un minimalismo de imposible alegoría, que es neutral ante el reino de eadáveres de Lulu, aséptico frente a su devastadora presencia y sordo ante una música que suena a romanticismo regurgitado en forma de dodecafonismo. Por cierto, sigue siendo curioso que esta músicaq ue ya es vieja historia de museoi, ncite a huir a muchos aficionados que abandonaron el estreno pero, quizá, se paren ante la pintura de Kichner o Kandinski. También esto es una contradicciÓn, aunque en este caso sea para lamentarlo. Para este muy interesante encuentro de caracteres, el Real se ha presentado con un armado reparto. En alguna Sigue siendo curioso que esta música que ya es vieja historia de museo, incite a huir a muchos aficionados función cambiarál a protagonista, Agneta Eichenholz, que por figura y voz es una Lulú importante con la peca de algún detalle de cansancio en el registro agudo. Jennifer Larmore, la voz más densa, interesante, es la ávida Geschwitzy, GerdG rochowski un sólido Schún de buena caracterización dramática. Podría citarse a otros. Sólo queda añadir que, asumido el contraste, se podría preferir una versión musicalmente más acerada. Pero el director Ellahu Inbal asume el pasado y convierte a ,Lulu~~ en heredera de un ,pathos, de expresivo vuelo lírico, a veces algo desmesurado de volumen, pero con los intersticios de la apabullante orquestación de Berg (en el tercer acto acabado por Cerha caben disqnisiciones puntuales)bien trabados. En fin, quehay motivos para contemplar, mente abierta y oídos curiosos, el primer ,éxito, del Real.
Críticas del estreno de Tosca en el Campoamor el 8 de octubre del 2009
Otros enlaces de interés
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